A medida que los clientes automatizan los procesos de negocio y llevan a cabo un mayor porcentaje de interacciones de negocio a través de Internet, la gestión efectiva de aplicaciones y su infraestructura es un aspecto cada vez más crítico. Sean aplicaciones personalizadas o estándar, todas las empresas deben afrontar los mismos retos: asegurar el rendimiento, resolver los problemas rápidamente para minimizar su impacto, controlar los costes relacionados con la gestión de estas aplicaciones y alinear las TI con las prioridades de negocio.

Además, a medida que los clientes modernizan sus aplicaciones usando tecnologías más avanzadas, la necesidad de una infraestructura de soporte adecuada se convierte en una máxima. Este documento explica cómo gestionar aplicaciones con la plataforma Oracle Enterprise Manager 10g.
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